Vanguardias

Vanguardias europeas (Blog Prof. Paola de Nigris)

Vanguardias en América

¿Qué es «arte poética»?

Non serviam y el Creacionismo

Arte Poética (Vicente Huidobro, Creacionismo)

Lee e interpreta el poema «Arte poética» en función de tu conocimiento sobre el creacionismo.

Observa la opinión de Huidobro sobre los otros «ismos».

El molino

Para ayudarte a intepretar el poema puedes Leer páginas 14 y 15 sobre el caligrama «El Molino») del texto «Huidobro y la creación textual. Fundamento rítmico de los caligramas» de Claudio A. Vázquez.

Las brujas de Salem

Actividad:

1)Lee la siguiente información general sobre la obra y su contexto: clic aquí

2)La «Obertura» de Las brujas de Salem explica en qué circunstancias ocurren los hechos. (Páginas 7-12) Lectura opcional.

«Las Brujas de Salem» de Arthur Miller. (El texto en pdf)

3)Mira el primer acto de la representación de TVE española. (Hasta el minuto 48:30).

(Si llegaste al final del primer acto y no quieres seguir viendo puedes conocer el resto del argumento haciendo clic aquí)

4) Realiza una caracterización de Abigail. Considera sus palabras, sus actos, su relación con los demás y el contexto sociocultural en el cual vive.

5) Relaciona el siguiente fragmento con la actualidad. ¿Aún tienen validez estas palabras de Miller? Fundamenta considerando la obra y nuestra realidad.

“Si uno se eleva por encima de aquel despliegue de maldad individual, sólo puede compadecerlos a todos, así como nosotros seremos compadecidos algún día. Todavía le es imposible al hombre organizar su vida social sin represiones, y el equilibrio entre orden y libertad aún está por encontrarse.”

Fragmento de “Obertura”, Las Brujas de Salem, Arthur Miller,1953.

Extra:

Comentario sobre «Las brujas de Salem», Prof. Mary Estrada

«La tercera orilla del río»

Esta semana vamos a trabajar con el cuento «La tercera orilla del río» del escritor brasileño João Guimarães Rosa.

Lee el cuento «La tercera orilla del río»(clic aquí) o escúchalo (clic aquí). (Las traducciones no son exactamente las mismas)

Responde a las siguientes preguntas:

1)¿Quiénes son los personajes principales y cómo son? (Etopeya de los personajes principales).

2) ¿En qué consiste el problema principal del cuento?

3) ¿Qué características de la narrativa del siglo XX identificas en el cuento?

4) ¿Cómo interpretas lo que no está dicho?

5) ¿Cuál es tu opinión personal sobre el cuento?

Envía tu respuestas por email o whatsapp. Recuerda que puedes realizar consultas mientras vas haciendo el trabajo.

Narrativa del Siglo XX

Algunos de los últimos textos que hemos visto como «La pradera» y «Los asesinos» pertenecen a la narrativa del siglo XX.

El objetivo de esta semana es que estudien las características generales de la narrativa del siglo XX y la narrativa del siglo XX en Latinoamérica en particular. El siguiente texto que leeremos la próxima semana estará en esta última categoría («La tercera orila del río» de Joao Guimarâes Rosa).

Lean el material que les dejo a continuación y quienes tienen atrasadas las tareas anteriores aprovechen para ponerse al día.

Información sobre la narrativa del siglo XX

Narrativa del siglo XX Reseña de autores (Oxford)

(De este material vean el esquema de «La renovación de la narrativa características generales» y «Los experimentalismos: fusión de géneros, metaficción y autoficción»).

Narrativa del siglo XX Las innovaciones

El Boom Latinamericano

«Los asesinos». Cuento y actividad.

Trabajaremos con el cuento «Los asesinos» de Ernest Hemingway.

Dejo el archivo del cuento en dos formatos distintos y un video con la lectura del cuento. A continuación, debajo está la consigna para trabajar.

Según Hemingway, todo relato debe reflejar tan sólo una parte pequeña de la historia, dejando el resto a la lectura e interpretación del lector.

http://megustaescribir.com/recurso/88/la-teoria-del-iceberg-de-hemingway

«Los asesinos» cuento en html

«Los asesinos» cuento en pdf

Actividad

  1. Hemingway propone una forma de escritura particular. Investiga sobre su «principio del iceberg» (clic aquí)
  2. Explica cómo se aplica la teoría del iceberg al cuento «Los asesinos». (Responde considerando cuál es la infomación que no se nos da en el cuento y qué te imaginaste para completar esos vacíos.)
  3. ¿Crees que esta teoría puede ser llevada a otros lenguajes, como por ejemplo el cine? Fundamenta.

Como siempre envía tus respuestas por mail o whatsapp.

«La pradera». Ray Bradbury

En las próximas dos semanas trabajaremos con el cuento de ciencia ficción «La pradera», a veces también traducido como «La sabana». Dejo el archivo del cuento en dos formatos distintos para que lo puedan leer como les quede más cómodo y un video con la lectura del cuento. A continuación, debajo está la consigna para trabajar.

La ciencia ficción es un género de narraciones imaginarias que no pueden darse en el mundo que conocemos, debido a una transformación del escenario narrativo, basado en una alteración de coordenadas científicas, espaciales, temporales, sociales o descriptivas, pero de tal modo que lo relatado es aceptable como especulación racional.

Eduardo Gallego y Guillem Sánchez, ¿Qué es la ciencia-ficción?

Cuento «La pradera» (pdf)

Cuento «La pradera» (html)

«La pradera» (Audio en youtube).

Actividad

Lee el cuento «La pradera», del célebre autor de ciencia ficción, Ray Bradbury y luego responde la consigna.

(Envía tu respuesta por email o whatsapp indicando nombre, apellido y grupo).

  1. Realiza un comentario del cuento considerando al menos tres de estos temas:
  • La relación entre padres e hijos
  • La incomunicación
  • El ser humano y la tecnología.
  • Los límites.
  • El miedo.
  • Realidad, ficción y realidad virtual.
  • El ocio y el entretenimiento. 

2. Comenta dos de estos fragmentos del cuento, explica qué motiva estas palabras y qué significan en su contexto:

  • “Nada es demasiado para los niños…”
  • “Viven para el cuarto”.
  • “Fumas un poco más cada mañana, y bebes un poco más cada tarde, y necesitas más sedantes cada noche. Comienzas tú también a sentirte inútil.”
  • “Hemos satisfecho todos sus gustos. ¿Es esta nuestra recompensa?”
  • “Están echados a perder, y lo mismo nosotros.”

3. Explica porqué «La pradera» es un cuento de ciencia ficción, considerando esta definición: “Es la rama de la literatura que trata sobre las respuestas humanas a los cambios en el nivel de la ciencia y tecnología”. (Asimov.)

Baudelaire escribe sobre Poe (texto y actividad)

Charles Baudelaire, autor de «Las flores del mal», fue el traductor al francés de las obras de Edgar Poe (estadounidense). El siguiente es un fragmento de la introducción que hace a su traducción de uno de los libros de Poe, cuando este ya ha fallecido.

Lee el fragmento y elabora un comentario considerando:

  • ¿Qué rasgos resalta Baudelaire sobre Poe?
  • Qué relación hay entre las ideas presentes en el texto con el Romanticismo.

(Cuando lo hayas escrito envíalo por mail a gattifabian@gmail.com o por whatsapp)

Prólogo de Baudelaire a obras “Cuentos de misterio y fantasía” de Poe

(Fragmento)

He llegado al convencimiento de que Edgar Poe y su patria no estaban a la misma altura. Los Estados Unidos son un país gigantesco e infantil, naturalmente celoso del viejo continente. Satisfecho de su crecimiento material, anormal y casi monstruoso, este recién llegado a la historia tiene una fe ingenua en la omnipotencia de la industria; está convencido, como algunos desventurados entre nosotros, de que terminará por devorar al Diablo. ¡El tiempo y el dinero tienen allí un valor tan grande! La actividad material, exagerada hasta las proporciones de una manía nacional, deja en los espíritus muy poco lugar para las cosas que no son de la tierra. Poe, que era de buen linaje, y que por otra parte creía firmemente que la mayor desgracia de su país era la de carecer de aristocracia de raza, dado que, decía, en un pueblo sin aristocracia, el culto a la Belleza sólo puede corromperse, menguar y desaparecer… Que reprochaba a sus conciudadanos, hasta en su lujo enfático y costoso, todos los síntomas del mal gusto característico de los advenedizos; que consideraba el Progreso, la gran idea moderna, como un éxtasis de papanatas, y que llamaba a los perfeccionamientos de la vivienda humana, cicatrices y abominaciones rectangulares… Poe era en su país un cerebro singularmente solitario

Padecía una auténtica enfermedad crónica en ciertas circunstancias, una delicadeza exquisita de los sentidos, para la que una nota falsa era una tortura, una finura de gusto que, excepto la proporción exacta, todo hería, un amor insaciable de la Belleza, que había adquirido la fuerza de una pasión morbosa, nadie puede extrañarse de que para semejante hombre la vida se convirtiera en un infierno, y que haya tenido un mal fin; lo admirable es que haya podido durar tanto tiempo.

Cuentos de Misterio y Fantasía

«El cuervo». Edgar Poe.

Lee el poema, ve el material de apoyo y realiza la actividad.

El cuervo.
The Raven, Edgar Allan Poe (1809-1849)

Una vez, al filo de una lúgubre media noche,
mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido,
inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia,
cabeceando, casi dormido,
se oyó de súbito un leve golpe,
como si suavemente tocaran,
tocaran a la puerta de mi cuarto.
“Es —dije musitando— un visitante
tocando quedo a la puerta de mi cuarto.
Eso es todo, y nada más.”

¡Ah! aquel lúcido recuerdo
de un gélido diciembre;
espectros de brasas moribundas
reflejadas en el suelo;
angustia del deseo del nuevo día;
en vano encareciendo a mis libros
dieran tregua a mi dolor.
Dolor por la pérdida de Leonora, la única,
virgen radiante, Leonora por los ángeles llamada.
Aquí ya sin nombre, para siempre.

Y el crujir triste, vago, escalofriante
de la seda de las cortinas rojas
me llenaba de fantásticos terrores
jamás antes sentidos. Y ahora aquí, en pie,
acallando el latido de mi corazón,
vuelvo a repetir:
“Es un visitante a la puerta de mi cuarto
queriendo entrar. Algún visitante
que a deshora a mi cuarto quiere entrar.
Eso es todo, y nada más.”

Ahora, mi ánimo cobraba bríos,
y ya sin titubeos:
“Señor —dije— o señora, en verdad vuestro perdón
imploro,
mas el caso es que, adormilado
cuando vinisteis a tocar quedamente,
tan quedo vinisteis a llamar,
a llamar a la puerta de mi cuarto,
que apenas pude creer que os oía.”
Y entonces abrí de par en par la puerta:
Oscuridad, y nada más.

Escrutando hondo en aquella negrura
permanecí largo rato, atónito, temeroso,
dudando, soñando sueños que ningún mortal
se haya atrevido jamás a soñar.
Mas en el silencio insondable la quietud callaba,
y la única palabra ahí proferida
era el balbuceo de un nombre: “¿Leonora?”
Lo pronuncié en un susurro, y el eco
lo devolvió en un murmullo: “¡Leonora!”
Apenas esto fue, y nada más.

Vuelto a mi cuarto, mi alma toda,
toda mi alma abrasándose dentro de mí,
no tardé en oír de nuevo tocar con mayor fuerza.
“Ciertamente —me dije—, ciertamente
algo sucede en la reja de mi ventana.
Dejad, pues, que vea lo que sucede allí,
y así penetrar pueda en el misterio.
Dejad que a mi corazón llegue un momento el silencio,
y así penetrar pueda en el misterio.”
¡Es el viento, y nada más!
De un golpe abrí la puerta,
y con suave batir de alas, entró
un majestuoso cuervo
de los santos días idos.
Sin asomos de reverencia,
ni un instante quedo;
y con aires de gran señor o de gran dama
fue a posarse en el busto de Palas,
sobre el dintel de mi puerta.
Posado, inmóvil, y nada más.

Entonces, este pájaro de ébano
cambió mis tristes fantasías en una sonrisa
con el grave y severo decoro
del aspecto de que se revestía.
“Aun con tu cresta cercenada y mocha —le dije—,
no serás un cobarde,
hórrido cuervo vetusto y amenazador.
Evadido de la ribera nocturna.
¡Dime cuál es tu nombre en la ribera de la Noche Plutónica!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

Cuánto me asombró que pájaro tan desgarbado
pudiera hablar tan claramente;
aunque poco significaba su respuesta.
Poco pertinente era. Pues no podemos
sino concordar en que ningún ser humano
ha sido antes bendecido con la visión de un pájaro
posado sobre el dintel de su puerta,
pájaro o bestia, posado en el busto esculpido
de Palas en el dintel de su puerta
con semejante nombre: “Nunca más.”

Mas el Cuervo, posado solitario en el sereno busto.
las palabras pronunció, como vertiendo
su alma sólo en esas palabras.
Nada más dijo entonces;
no movió ni una pluma.
Y entonces yo me dije, apenas murmurando:
“Otros amigos se han ido antes;
mañana él también me dejará,
como me abandonaron mis esperanzas.”
Y entonces dijo el pájaro: “Nunca más.”

Sobrecogido al romper el silencio
tan idóneas palabras,
“sin duda —pensé—, sin duda lo que dice
es todo lo que sabe, su solo repertorio, aprendido
de un amo infortunado a quien desastre impío
persiguió, acosó sin dar tregua
hasta que su cantinela sólo tuvo un sentido,
hasta que las endechas de su esperanza
llevaron sólo esa carga melancólica
de ‘Nunca, nunca más’.”

Mas el Cuervo arrancó todavía
de mis tristes fantasías una sonrisa;
acerqué un mullido asiento
frente al pájaro, el busto y la puerta;
y entonces, hundiéndome en el terciopelo,
empecé a enlazar una fantasía con otra,
pensando en lo que este ominoso pájaro de antaño,
lo que este torvo, desgarbado, hórrido,
flaco y ominoso pájaro de antaño
quería decir granzando: “Nunca más.”

En esto cavilaba, sentado, sin pronunciar palabra,
frente al ave cuyos ojos, como-tizones encendidos,
quemaban hasta el fondo de mi pecho.
Esto y más, sentado, adivinaba,
con la cabeza reclinada
en el aterciopelado forro del cojín
acariciado por la luz de la lámpara;
en el forro de terciopelo violeta
acariciado por la luz de la lámpara
¡que ella no oprimiría, ¡ay!, nunca más!

Entonces me pareció que el aire
se tornaba más denso, perfumado
por invisible incensario mecido por serafines
cuyas pisadas tintineaban en el piso alfombrado.
“¡Miserable —dije—, tu Dios te ha concedido,
por estos ángeles te ha otorgado una tregua,
tregua de nepente de tus recuerdos de Leonora!
¡Apura, oh, apura este dulce nepente
y olvida a tu ausente Leonora!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Profeta!” —exclamé—, ¡cosa diabólica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio
enviado por el Tentador, o arrojado
por la tempestad a este refugio desolado e impávido,
a esta desértica tierra encantada,
a este hogar hechizado por el horror!
Profeta, dime, en verdad te lo imploro,
¿hay, dime, hay bálsamo en Galaad?
¡Dime, dime, te imploro!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Profeta! —exclamé—, ¡cosa diabólica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio!
¡Por ese cielo que se curva sobre nuestras cabezas,
ese Dios que adoramos tú y yo,
dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Edén
tendrá en sus brazos a una santa doncella
llamada por los ángeles Leonora,
tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen
llamada por los ángeles Leonora!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Sea esa palabra nuestra señal de partida
pájaro o espíritu maligno! —le grité presuntuoso.
¡Vuelve a la tempestad, a la ribera de la Noche Plutónica.
No dejes pluma negra alguna, prenda de la mentira
que profirió tu espíritu!
Deja mi soledad intacta.
Abandona el busto del dintel de mi puerta.
Aparta tu pico de mi corazón
y tu figura del dintel de mi puerta.
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo.
Aún sigue posado, aún sigue posado
en el pálido busto de Palas.
en el dintel de la puerta de mi cuarto.
Y sus ojos tienen la apariencia
de los de un demonio que está soñando.
Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama
tiende en el suelo su sombra. Y mi alma,
del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo,
no podrá liberarse. ¡Nunca más!

Publicado por primera vez en «Evening mirror» en 1845

Actividad

  1. Realiza un comentario del poema “El cuervo” considerando qué elementos del Romanticismo puedes identificar en el texto.
  2. Explica esta ilustración de “El cuervo” a partir de tu conocimiento del poema.

Envía tus respuestas por mail a gattifabian@gmail.com o por whatsapp. (Si prefieres puedes escribir a mano o y enviar fotos).

Extra: Si deseas conocer en detalle cómo dice el autor que fue el proceso de escritura de este poema, puedes consultar «Filosofía de la composición», donde el autor supuestamente replica en detalle los pasos que dio para la creación de su obra. (Páginas 1-9).

Cronograma 5°Biológico

Jueves 30/4 a miércoles 6/5

Jueves 16/4 a miércoles 29/4

Jueves 2/4 a miércoles 15/4

Jueves 26/3 a miércoles 1/4

Jueves 19/3 a miércoles 25/3

Una Carroña (Poema y actividad)

Lee «Una Carroña», poema de «Las Flores del Mal» y responde estas dos preguntas:

1) ¿Cómo se relaciona este poema con nuestra idea habitual de lo que es la poesía?

2) ¿Cómo interpretas las tres últimas estrofas del poema ? 

Puedes enviar tu respuesta por whatsapp, (Sería ideal que fuera una foto de lo que escribiste a mano), o a mi mail: gattifabian@gmail.com

No olvides incluir en la respuesta tu nombre, apellido y grupo.

“Una carroña”

Recuerda aquel objeto que vimos, alma mía,
una suave mañana estival:
al codo de un sendero, una carroña infame
en un lecho sembrado de piedras,

con las piernas al aire, como una mujer lúbrica,
ardiendo y sudando venenos,
abría de una manera despreocupada y cínica
su vientre de exhalaciones pleno.

El sol resplandecía sobre esa podredumbre,
como para cocerla a punto,
y devolver por céntuplo a la Naturaleza
todo lo que junto reuniera.

Y el cielo contemplaba la soberbia osamenta
que se abría como una flor.
Tan fuerte era el hedor, que allí sobre la hierba
te creíste desvanecer.

Las moscas bordoneaban sobre ese vientre pútrido,
y salían negros ejércitos
de larvas que corrían como un espeso líquido
por esos vivientes jirones.

Todo eso bajaba y subía en una ola,
se abalanzaba crepitando;
dijérase que el cuerpo, lleno de un soplo vago,
vivía multiplicándose.

Y ese mundo emitía una música extraña,
del agua que corre y el viento,
o el grano que un labriego con movimiento rítmico,
agita y vuelve en su tamiz.

Las formas se borraban y no eran más que un sueño,
un esbozo lento en venir
a la tela olvidada, y que el artista acaba
solamente por el recuerdo.

Por detrás de las rocas, una perra intranquila
nos miraba con ojo airado,
espiando el momento de arrancar del cadáver
el trozo que había lamido.

-¡Sin embargo serás como ese desperdicio,
como esa horrible infección,
estrella de mis ojos y sol de mi universo,
tú, ángel mío, mi pasión!

¡Sí! Así serás tú, oh reina de las gracias,
después del postrer sacramento,
cuando vayas, bajo hierba y florescencias fértiles,
a enmohecerte entre los huesos.

¡Entonces, mi belleza, diles a los gusanos
que con besos te comerán,
que he guardado la forma y la esencia divina
de mis amores descompuestos!

“Las flores del mal” (1857), de Charles Baudelaire.
Ed. Banda Oriental. Montevideo, 1983. Traducción de Edmundo Gómez Mango