Ficción Científica o Ciencia Ficción

¿Qué es la ciencia ficción?

Comenzaremos señalando que ciencia ficción es un concepto formado por dos palabras. La primera de ellas, ciencia, nos remite a los avances científicos, los inventos y descubrimientos que surgen a partir del trabajo de los hombres de ciencia, en los laboratorios, en los centros de investigación, en las universidades. La segunda, ficción, se refiere a la imaginación, a lo verosímil, a las ideas que tiene un escritor para contarnos una idea que no podemos afirmar como real o verdadera.¿Qué significa, entonces, decir que un relato pertenece al género ciencia ficción? La respuesta a esta pregunta no es sencilla: básicamente, porque este no es un género que se pueda encasillar fácilmente en una definición. Lo que sí se puede decir es que en los relatos de ciencia ficción la realidad está enmascarada, disimulada, proyectada a un mundo lejano, a un tiempo incierto, a un universo paralelo, a un pasado mítico. Pero tenemos que pensar que detrás de ese enmascaramiento se esconden las preocupaciones de un escritor que, en realidad, nos está alertando por lo que sucede en el presente.

Orígenes del término, orígenes del género: La expresión “ciencia ficción” fue adoptada por algunos editores de revistas, en Estados Unidos, a mediados de 1920. Estos editores necesitaban poner un nombre a algunos relatos que no eran fáciles de clasificar.

El nombre “ciencia ficción” apareció por primera vez en una revista llamada Amazing Stories, en 1926. El término inglés utilizado en esa oportunidad fue “scientific fiction”. Así, los editores crearon, al lado de variedades comerciales tales como las novelas de cowboy, de aventuras, policiales y de horror, un tipo de fantasía que tomaba como tema la ciencia y los científicos.

En los países de habla hispana, como el nuestro, encontramos tres designaciones: “Fantaciencia”, “Ficción Científica” y “Ciencia Ficción”.

¿Cuáles fueron los primeros relatos de ciencia ficción? Algunos estudiosos del tema sostienen que los primeros relatos del género pudieron haber sido engendrados en el siglo XVII y mencionan El otro mundo (1657, la primera parte, 1662 la segunda), de Cyrano de Bergerac como prueba irrefutable de su hipótesis. Otra postura sugiere incluso que el origen del género pudo haber tenido lugar varios siglos antes.

No obstante estas presunciones, un relativo consenso propone ubicar el nacimiento de la ciencia ficción en el siglo XIX. De este primer momento, las obras fundamentales son Frankenstein o El moderno Prometeo (1818) de Mary Shelley y, más adelante, La máquina del tiempo (1895) y La guerra de los mundos (1898), ambas del escritor británico H.G. Wells o Viaje al centro de la Tierra(1864) y Veinte mil leguas de viaje submarino (1870), de Jules Verne.

Ya en el siglo XX, los relatos de ciencia ficción, escritos en su mayoría en Inglaterra y los Estados Unidos y publicados en revistas, comienzan a tener una circulación masiva. Nuevo siglo, nuevas preocupaciones. Una nueva generación de escritores de ciencia ficción surge a mediados de siglo, aglutinada bajo el rótulo de “Nueva Ola”. James Ballard, el nombre más representativo de este grupo, en el prólogo de su novela Crash (1973) sostiene que de lo que se trata ahora ya no es de explorar el espacio exterior sino de replegarse hacia el espacio interior: “Los desarrollos más importantes del futuro cercano tendrán lugar no en la Luna o Marte, sino en la Tierra; y es su espacio interior, no exterior, el que debe ser explorado. El único planeta verdaderamente alienígena es la Tierra. En el pasado, el sesgo científico que tomaba la ciencia ficción se relacionaba con las ciencias físicas –cohetes, electrónica y cibernética -; ahora el énfasis debería virar hacia las ciencias biológicas » y más adelante, “La víctima más aterradora de nuestra época (es) la muerte del afecto”. Sin duda, el escritor piensa en su presente: dos guerras mundiales, la bomba atómica lanzada en 1945 a las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, los perversos experimentos con el cuerpo perpetrados por el nazismo, la guerra fría, la exploración del espacio, la clonación, el agotamiento de los recursos naturales, y la lista podría seguir. La “deshumanización” –según la ensayista norteamericana Susan Sontag (1933-2004), es el motivo más fascinante de la ciencia ficción: es la puesta en escena de los posibles estragos que el desarrollo científico y tecnológico pueden producir en las relaciones humanas.

Entre la ficción y la ciencia: los temas. Desde mediados del siglo XVIII hasta nuestros días, los escritores de ciencia ficción se han sentido atraídos por temas como:

-los viajes a través del espacio y del tiempo;

-la autonomía que adquieren creaciones humanas como los robots y otras máquinas inteligentes, de modo que se pierde el control sobre ellos;

– la vida en otros planetas;

-la irrupción de seres inteligentes no humanos en la Tierra; – la amenaza de una catástrofe planetaria (por ejemplo, la colisión con otro cuerpo celeste);

-la crisis y la deshumanización generadas por la ciencia y la tecnología;

-el lugar del ser humano en el universo.

Profesoras C. Barcic Zupán, J. Barandiarán, S. Carut y G. Sequeira
Artículo completo disponible en: http://www.lvm.unlp.edu.ar/uploads/docs/el_hombre_ilustrado.pdf